
La calle se llena de agua afuera,
los autos casi no se asoman,
y el fresco se entromete
por cada agujerito que hay en la casa
*
En este momento se para al frente mio un duende
que me mira con ojos muy verdes;
pero no me dice nada,
no me da la mano,
no me dice nada.
*
Del otro lado de la ventana la lluvia se sigue cayendo,
y ahora un trueno quiere atolondrar el clima con ruido.
*
Ensayo un poema adentro de la casa,
y se me enfrían los pies,
más allá de que decían que hoy llegaba la primavera.
*
Si me acerco demasiado a la ventana
hasta puedo sentir que me salpica
y pienso-rápido- "que bueno sería tenerlo en este momento".
La lluvia me resulta -a veces- una excusa,
y si no funciona así
entonces no sé como funciona.
*
Ahora recuerdo que nunca sentí su olor de piel húmeda
en ninguna tarde/noche de primavera,
se quedaba siempre en otoños, y me costaba volver a buscarlo.
*
El duende que ahora parecía inquieto;
giró unos cuarenta y cinco grados
y con ese gesto me daba la espalda;
me había quitado los ojos -verdes- de encima
y yo de bronca -para pelear- dejé de mirarlo.
*
"Me gusta el ruido de la lluvia para ensayar poemas
mientras me da frío adentro de la casa"- pensé-.
y un remolino de viento
-que entró por la ventana por donde se escabullía el fresco-
me voló una hoja y sacudió al duende.
*--*
Que los versos los cortara donde yo quería era un detalle,
que en la noche iba a dormir sola y de a gotas una premisa;
y que de detalles y de premisas se armara un poema
una estúpida libre y dulce ocurrencia.
MFL