lunes, 14 de julio de 2008

Por eso

Por eso, porque la casa estaba ordenada y limpia,
por eso, porque tenía pocas ganas de hablar,
y menos de enredarme en dramatismos o explicaciones.
Por eso, porque necesitaba tu tibia presión,
para encogerme menos,
porque hacía frío, por eso.

Por los pájaros que ingenuamente acomodaban sus patas
en el cantero viejo despintado.
Por eso, por las interminables tardes pesadas, pesadas
como sólo ellas,
como ellas solas.

Por lo ambiguo, por lo híbrido,
por el ambivalente si, por el visitado no.
por los sueños, por el sueño.
Por el olor a cafe calentito,
por la rosada tardecita de lluvia que enfría tibiamente las horas,
con la humedad de por medio, con al receta dificil.

Por la música de fondo de las noches enjuiciadas,
por las persianas bajas en una tarde de otoño.
Por la corrida mentirosa a la sali escapista,
por eso,
Pero fundamentalmente por eso,
por esas manos que ágilmente me recorren,
y por la nieve, que cae afuera,
y cae sola.



MFL

1 comentarios:

coco dijo...

Este esta muy bueno!