martes, 29 de diciembre de 2009





Se notaba que aquello era un hueco;

como si ahí hubiera habido un espacio,

un bajar la mirada a una nota al pie y después volver;

un “tramo” que alguna vez había resultado insalvable.



Todo eso que parecía que se había contado y recontado tantas veces hoy era hondo,

era oscuro.

Tenía la sensación además de que la brecha se hubiera tragado un par de cosas,

y todas ellas hubieran estado siempre cayendo,

rodando,

o sin hacerlo.

Sin arrastrar nada,

o llevándoloselo todo,

para no tocar fondo nunca.



El movimiento circular y las anécdotas sobre la rueda me hicieron acordar a una frase que había escrito una vez:

“soy un círculo que gira en una calle recta”


Y entendí ahí la inutilidad de la metáfora;

y entendí también que el problema estaría no si yo giraba en rectas,

sino en curvas;

habría tantas cosas redondas,

igualmente redondas.

Entonces recién ahí esa confusión se parecería mejor a este caos;

y la metáfora sería una metáfora y no una frase que me asaltó en una clase de epistemológia.

Hay un par de personajes de una serie-de-dibujos que mira Abuelo y Hermano,

Supuse- mientras la miraba de reojo- que en esa serie los dos padrinos/haditas elevarían a Timmy para que se deslizara sobre cualquier hueco,
sin pisar,
sin rodar,
sin caerse.


Timmy Turner tiene ojos celestes y es varón.
Usa siempre una remera y una gorra rosada, muy rosada y es varón.
Pide deseos –distintos- todos los capítulos,
es decir todos los días,
pide deseos, tiene voz fina y es varón.


A veces,
sobre todo en las noches,
me acuerdo cuando me preguntaban a mí que desearía en caso de que mágicamente pudiera hacerlo.

Se me cruzaban por la cabeza muchas cosas;

entre ellas:

“volar”

por ejemplo,

- como decían que querían todos-

En realidad sabía bastante bien lo que quería,

lo que deseaba;
deseaba ser de varias formas,
todos los días de distintas formas,
pero realmente,
honestamente,
cuando me preguntaban nunca sabía exactamente como contestar lo que deseaba.
MFL

viernes, 18 de diciembre de 2009

Una buena noche




La luz estaba cortada,

apagada;

en el centro, en la plaza, en absolutamente toda la ciudad.

***

La luz no se puede acabar,

no se puede desaparecer - pensaban varios con desesperación-

no los días 24 y menos el 24 que se va a hacer Navidad

***

Aunque –creo- todo el mundo era relativamente conciente de lo momentáneo,

de alguna manera rondaba en la cabeza,

en los susurros,

y –lo que era peor- en los gestos (alumbrados apenas por velas)

ese pensamiento apretado,

concentrado,

de que había algo;

había algo que estaba ocurriendo y que no podía ser;

que lógicamente –diría primo Julián- no podía ser.

***

Una vez naturalizada esa oscuridad pasaron varias cosas,

entre ellas la anécdota de Tio Alberto que caminando con confianza por el pasillo

-cuando faltaban diez para las doce-

se dio un golpe seco en la cara y se rompió la nariz contra el mueble

-que siempre había estado ahí-.

La sangre le ensució la ropa de salir

-que ya se había puesto-;

también el piso quedó chorreado.

Varios- sobre todo las tías- dieron un par de alaridos

-cortos pero salvajes-

Aunque nadie dijo nada de lo que hoy me acuerde;

puede que nadie se haya atrevido a hablar sin que se le viera la cara.

***

Lo sorpresivo eran los pendejos de la cuadra

que también permanecieron callados;

ni un solo cuete, ni estrellita, ni relámpago.

Solamente un estruendo a las y cincuenta y ocho me hizo temblar la copa

que ya tenía en la mano;

y girar con champaña y todo alterada hacia la ventana.

Debía de haber sido Fredy,

el de la esquina (pensé) ;

cuarentón, soltero y adicto a los fuegos;

seguro fue Fredy (me convencí).

***

Mientras las copas chocaban en ese acto solemne

algo seguía ocurriendo que ya no racionalizábamos.

Después de las doce nada parecía haber cambiado;

puse al niño en el pesebre;

el niño,

el que faltaba.

Nadie más volvió esa noche al árbol;

habíamos decidido no hacer regalos ese año.













[La Navidad me vuelve Flogger -creo-(¿?)]


MFL

domingo, 13 de diciembre de 2009

Mi Libro en papel




Gente, les presento mi primer mini-libro editado en papel. Auto-gestionado. Esta a un costo de $5 nada más y para adquirirlo se tienen que contactar conmigo por los distintos medios electronicos y virtuales.


Muchas gracias a todos los que ya lo han adquirido por el apoyo en el proyecto.
Y por las críticas que intentaré acatar y responder con la mayor responsabilidad posible en breve.

Saludos a todos.



Flor Lopez


martes, 1 de diciembre de 2009

Todos los libros de autoayuda son violentos


Todos los libros de autoayuda son violentos.

En el patio interno de mi departamento hay un hombre que es feliz;
Toma cerveza con sus amigos,
fuma pipas importadas,
se rasca la panza tirado en una reposera de colores
y es feliz.

Todos los martes tiene sexo con una rubia veinteañera,
lujuriosa y sin vergüenza.
Tiene sexo desnudo,
toca tetas y es feliz.

Aparentemente desde el jueves tiene una nueva adquisición:
motocross roja y gigante;
de acá arriba es más gigante y el rojo encandila.
De mi pieza veo todo,
todo eso separado de mí por una ventana más el ángulo que se forma al calcular la altura.

Tres pisos no más,
pero todo eso separado de mí.

Hace dos días me pareció reconocer a la chica rubia en el mercado del frente,
pero no,
no era martes.

La chica rubia tenía cara de buena mina y unas tetas gigantes;
levantó la mano justo cuando yo pasaba por el frente,
por un momento creí que me saludaba,
después me convencí de que no,
no era martes.

Desde hace dos años siempre se repite la misma escena:
Yo en mi ventana,
y abajo el motoquero que tiene reposera y es feliz.

Por elección propia decidí no permitirme mirar más para afuera;
sin embargo últimamente el crujido de la moto encendida
se me planta como un sonido denso e insoportable.

No aprendo a dormir con el;
asi que limpio la casa de noche.

Ayer abrí la ventana pero me alejé enseguida.
El humo tóxico de la moto se me metió en toda la casa,
fui a cerrarla y sin querer
-juro que sin querer-
vi a una morocha;
ahora si era martes,
y era morocha.

Tapándome la nariz para no respirar el monóxido y moviendo la cabeza lado a lado me acordé de la rubia,
la rubia que era buena mina;

después de un blanco y conteniendo la respiración todavía
pensé en la moto,
en el hijo de puta de la moto
y en que él era feliz.



MFL





miércoles, 25 de noviembre de 2009

Poema IV



Te van a pegar en tu propia casa,
te van a decir cosas que nunca te dijeron;
van a esperar a que vuelvas para agarrarte desprevenida;
te van a cellar los ojos con purpurina vencida,
y después te los van a abrir para que veas resucitar a todos los patos de manera zoológica.

Te van a descargar de encima todas las culpas,
todas las ganas,
y cualquier exitación.

Vas a quedar seca,
desnuda,
con frío y de cuclillas.

Vas a razonar el clima, el viento.
vas a ser parte de un todo cíclico que se volverá infinito.

Vas a mentirte;
a rasguñarte;

y todo eso hasta que aprendas

a gritar mi nombre.



Pd: Y todo eso te lo va a hacer este viejo:

Foto de : David Stewart



jueves, 12 de noviembre de 2009

Fragmento de: "Para que no me quieras"

I

Una mujer desnuda se tapa la concha con muchas cosas rojas
Chiquitas y rojas.

La mujer es rubia y la conocen todos;
se tapa las tetas con la mano y los brazos,
y a mi -que la veo colgada de un broche en el quisco- me parece que le debe haber cansado posar así para la foto.

Por debajo de las tetas se le veían las costillas
y una rayita hundida marcaba el centro hasta su pupo

no tenía pelos
tampoco estaba bronceada




MFL





viernes, 16 de octubre de 2009

Cuarto-caja

a

El cuarto estaba oscuro; había estado oscuro siempre; un oscuro raro; inmenso; un oscuro que le ganaría a cualquier otro oscuro. Tanto, que una pequeña ráfaga de luz – por más mínima que surgiere- podría a estas alturas- herir; lastimar, hasta el fondo; como una gillette filosa mal sostenida o como el amor en el mejor de los casos.

b

Ese cuarto, que repito, estuvo absolutamente oscuro siempre, ese cuarto que se había tragado los colores- de manera egoísta- a todos, era el cuarto más pequeño que yo había visto en mi vida; y no vacilo en esto; y eso que yo había visto muchos. Tan insignificante y mal ubicado se había convertido en mi obsesión por los meses de verano.

c

Un cuarto–caja que yo le decía cuarto y que colgaba –permanentemente- de una de las más altas ramas del árbol-único- que tenía el patio. Colgaba con atrevimiento y descaro de la mismísima manera que las hojas propias del árbol que en realidad no colgaban sino que nacían, es decir, se notaba que eran parte o que de alguna manera fluían del árbol digo. Al cuarto-caja le pasaba lo mismo que a las hojas o a mi me pasaba lo mismo con el cuarto-caja me dirían luego; aunque luego fuera tarde –claro.

d

Lo que a mí me alteraba –creo- era que esa caja era uno de esos objetos que siempre quedaban bien parados, o colgados, en este caso. El hecho es que en mí – que lo miraba desde abajo, desde el pasto/gramilla/verde/crecido- eso no me era neutral.

Cada vez que me acordaba de la existencia del cuarto-caja me iba y me venía una sensación acalorada, molesta, insalvable hasta densa podría agregársele para los 11 años que tenía en ese entonces; una sensación que en ese momento no tenía comparación, como las empanadas de la abuela que no se comparan.

e

El cuarto-caja estaba en el patio de la abuela- la de las empanadas- donde yo había pasado mis veranos hasta los 15 y desde que me acuerdo; y desde que me acuerdo también estuvo la casa o el cuarto o la caja colgado del árbol que después podaron cuando la abuela se mudó al departamento de Alberdi.

No pude estar cuando lo tiraron abajo, dicen que costó muchísimo; que estaba arraigado a la tierra, que parecía que se quería quedar, pero se tenía que ir, y se fue, o lo sacaron. No sé a donde lo tiraron ni que hicieron con sus restos.

f

El jueves pasado en el bar de la esquina de casa me encontré con un amigo de mi tío- que había sido el jardinero de mi abuela- le pregunté por el árbol para evadir al cuarto. Me dijo que había sido uno de los trabajos más difíciles de todos los que había hecho en toda su vida; que le dolieron los brazos muchísimo después de arrancar esas raíces; que no se podría olvidar –nunca-de ese dolor. Lo miré tiesa, me dio escalofríos mientras lo contaba.

g

Cuando me iba del bar me dijo que el cuarto no estaba sólo, digo no estaba vacío, cosa que nunca imaginé; cosa que nunca se me ocurrió como imaginar; no quise escuchar que había adentro- aunque lo dijo; no quise escuchar pero escuche porque estaba ahí yo y lo dijo.

Mientras salí por la puerta vidriosa y pesada del bar me vino una sensación-sin aviso- que ahora si podía comparar; todo el camino a casa, es decir la media cuadra la usé pensando que no podía ser que hubiera esas cosas en los cuartos que están siempre oscuros.



MFL

lunes, 5 de octubre de 2009

Puchero

El pasillo largo estaba igual que siempre.
Golpeé.
La puerta interna de la casa se abrió y apareció la cara sorprendida de Abuela-padre,
de abuela -(difunto)-padre.

La casa estaba en frente de mi ex -escuela,
de mi primaria ex -escuela;
pero además de la calle y un poco de vereda,
la casa siempre estuvo separada del resto por ese pasillo- largo-.


Nos veíamos poco; cada cinco o seis meses.

II

Traspasé la puerta.

Mientras me invitaba a tomar un café yo le decía que tenía solo media hora;
ella entremedio me decía que no importaba, y a su vez movía un sillón de lugar y acomodaba unas revista de la mesa y me presentaba a un tipo- que era su hermano- y que se iba a jugar el 25, 14, y 22 a la Quinela.

El 22,
el loco,
el número que odiaba mi viejo. Pensé.

Beso seco y salté los tres escalones que nos llevaban a la cocina,
No los bajé los salté.

Mientras la pava hervía- o esperábamos que hirviera-
miré por la ventana al patio.
Se resolvieron pocas cosas,
y me subió como un nudito entre las sienes y la garganta;
apreté dos instantes los dientes
y salvé la tensión preguntando por unos perros.
(me sirvió a mi la pregunta).

El café fue espeso y sobre-dulzón.
Abuela-Padre me contó muchas cosas,
cosas que nunca había contado:
de su madre,
de sus tíos,
de la granja improvista,
de la hipoteca perdida;
de porqué había dejado sus estudios-secundarios-,
su lento aprendizaje de la cocina,
su amor incondicional por Abuelo-Padre.
De su padre, también habló de su padre: las matemáticas, las mujeres, los negocios.

Hablamos cuarenta minutos,
yo llegué tarde.

Mientras me levantaba nombró a la muerte.
Dijo algo de mi prima que hacía casi dos años se había suicidado.
“nadie sabe porqué lo hizo” dijo;
y yo asentí con la cabeza de espalda al patio.

La cocina transpiraba por la olla ondeando que no hacia ruido todavía.

Miré el reloj y la borra de café acabado.

Miré de nuevo el reloj y en menos de cinco minutos abandoné la casa.

MFL

lunes, 28 de septiembre de 2009

Puente verde-celeste




/

La segunda vez,
despúes de aquella vez,
después de la primera

//

La segunda vez ella fue a su casa,
se sentó en un banquito (colorido),
al lado de su cama.
Se quedó bastante quieta y miró de reojo toda la pieza.

///

La segunda vez parecía más temprano que la primera.
Ella esperó en el costado,
en el banquito,
derecha; demasiado por la hora.

////

Los dos sobrios no sabían que hacer ni con los pies ni con las manos;
se sacaron torpemente los zapatos,
e intentatron violentar un Licor Cherry.

/////

Estuvieron a tres pasos,
la segunda vez

//////

Estuvieron a tres pasos,
en la pieza y en al auto.

Discontinuos,
solitarios,
a tres pasos insalvables,
la segunda vez.

///////

Cuando él leía a Bataille- hablando de la poesía -a ella le dio ganas de arrojarlo -a lo Bahía- y mostrarle que un poema puede también ser un beso.

O que los besos no ameritan poemas porque ya lo habían sido todo;
eran un círculo cerrado;
sellado;
por dos lados donde apenas se escabullía un alo de aire para respirar.

////////

No lo hizo.

/////////

Siguió en el suelo (frío)
que había elegido para variar posición y lo miraba desde abajo.

//////////

Ya no sabían que se reproducía en la Laptoc
y habían pasado -a esas alturas- varias rondas de Licor.

///////////

La mañana se hizo sola;
en la pieza ni se enteraron.

////////////

La mañana se hizo sola,
y él la dejó en su casa.

Ella se quedó en su casa
y se durmió sola en la mañana.





MFL


lunes, 21 de septiembre de 2009

21/09/09




La calle se llena de agua afuera,
los autos casi no se asoman,
y el fresco se entromete
por cada agujerito que hay en la casa

*

En este momento se para al frente mio un duende
que me mira con ojos muy verdes;
pero no me dice nada,
no me da la mano,
no me dice nada.


*

Del otro lado de la ventana la lluvia se sigue cayendo,
y ahora un trueno quiere atolondrar el clima con ruido.


*

Ensayo un poema adentro de la casa,
y se me enfrían los pies,
más allá de que decían que hoy llegaba la primavera.

*
Si me acerco demasiado a la ventana
hasta puedo sentir que me salpica
y pienso-rápido- "que bueno sería tenerlo en este momento".
La lluvia me resulta -a veces- una excusa,
y si no funciona así
entonces no sé como funciona.

*

Ahora recuerdo que nunca sentí su olor de piel húmeda
en ninguna tarde/noche de primavera,
se quedaba siempre en otoños, y me costaba volver a buscarlo.

*

El duende que ahora parecía inquieto;
giró unos cuarenta y cinco grados
y con ese gesto me daba la espalda;
me había quitado los ojos -verdes- de encima
y yo de bronca -para pelear- dejé de mirarlo.

*

"Me gusta el ruido de la lluvia para ensayar poemas
mientras me da frío adentro de la casa"- pensé-.
y un remolino de viento
-que entró por la ventana por donde se escabullía el fresco-
me voló una hoja y sacudió al duende.


*--*


Que los versos los cortara donde yo quería era un detalle,
que en la noche iba a dormir sola y de a gotas una premisa;
y que de detalles y de premisas se armara un poema
una estúpida libre y dulce ocurrencia.










MFL








martes, 15 de septiembre de 2009

Mi parque Jurásico






A quien fue mi padre



Convivir con ese tipo de dinosaurios no era algo que me aterrara. Siempre entendí que era yo el fenómeno por tener piel más blanca y menos rugosa y unos cuantos menos metros de estatura.

La casa era gigantete, techos muy altos y patio amplio; los yuyos abundaban como así también los árboles. Las habitaciones contiguas y no tenía pieza sola. El baño: un acueducto que rara vez limpié.

De esos requerimientos típicos de alimentación, espacio vital e higiene surgieron los primeros inconvenientes familiares. Las más largas discusiones se basaban fundamentalmente en la "hoja".

Madre era una Triptus- vegetariana- que usualmente comía del duraznero de la derecha del patio de casa. Tenía dos hermanas yo - vegetarianas también- por convicción ellas; y habían aprendido a alimentarse como Madre de las mismas delicias. A mí eso me parecía horrible, repugnante, o demasiado puro.

De todo ese complementeo alcanzable tenía varios - árboles digo- de diferrentes frutas, con sabores casi todos amargos; y los había provado sí, más de una vez en alguna noche. Sin embargo, despúes, no podía evitar colgarme de La Reja, siempre de este LA-DO que separaba mis casas de los carnívoros salvajes.

Madre tenía toda la calidez de una vegetariana e insistía sobre mí con cursos de desgustación y cosas que ya he olvidado. Insisto: yo me sentía culpable porque no me gustaran las plantas. Varias veces mis hermanas - mayores no dije- me invitaban a sus aventuras del sabor, pero no; rara vez yo sedía.

Un día, bastante soleado por cierto, cosa que no era costumbre en El Parque, los reuní a todos; me paré un poquito más firme que lo de costumbre, (mi columna vertebral estaba reforzándoce, aunque yo sabía que nunca alcanzaría sus alturas) y dije titubeando si: " Me gusta lo rojo", "me gusta la carne".

El escánadalo fue el previsible, tal vez un poco menos de Madre que del resto; auque pude observar en su cara esa especie de decepción sin consuelo cuando uno dio su vida por los hijos para que despúes se vayan del lado de los salvajes.
El exilio fue inmediato, tanto que no dejó margen para el dolor ni la nostalgia, ni la melancolía ni un puto verde recuerdo.







MFL


martes, 1 de septiembre de 2009

Una estrellita flotaba en el vacío,
mientras los otros pulgarcitos se escondían abajo de la escalera.
La lluvia se avecina en la ciudad del centro,
y los locos dejan el escenario para acariciar el cemento seco.









Quiero un jardinero bien suelto,
una casa de rejas bajas pintadas de blanco gaviota.
Quiero una rama dura que haya quedado del otoño y una pelusa para pedir deseos.
Quiero la tarde de siesta de sol y frío,
y la plaza en el fondo con algunas palomas.

Quiero ver los payasos y el pulgarcito metido en mi bota.
y porque no un elefante con trompa cuadrada,
Quiero el eufemismo que a su vez aborresco,
y mostrarte la brillantina que hay abajo de mi dedo.







MFL

jueves, 20 de agosto de 2009

Poema para no llorar

Gota,

gota intransigente, innumerable,

Gota de la seca, y tensa;
que no se mueve ni se aplasta.

Gota en mi espejo,
en mi rostro,
en mi garganta,
en tu nudo.

depravada gota que no me moja
ni me deja verme.






MFL

domingo, 9 de agosto de 2009

Situaciónplayaveraneo



Escena 1:

Chico “O” mira a chica “A”.
Chica “A” toma el sol boca arriba, y a cada rato el mar se le asoma a la espalda.
Chico “O” se protege del sol con una sombrilla colorida y frente al viento bastante flexible.
Chica “A” se quita los lentes y boca abajo ahora acomoda la cabeza como para dormir.
Chico “O” mira a chica “a” e insinúa una mueca.
Chica “A” medio que frunce el seño y aunque había bastante gente parece una respuesta.
Chico “O” no escamotea sensibilidad y ahora fija la atención en esas curvas color piel interrumpidas apenas por dos (blanco y negro) pedazos de tela.
De repente Chica “A” se altera y desvincula la conexión con un toallón (noimportaelcordeltoallón) todo enarenado.
Chica “A” mezquina y embustera arpegia el enojo y el descenso.
Chico “O” de incansable persistencia enfoca de reojo de nuevo y ahora en blanco y negro,
y rojo y gris.
Chica “A” abajo,
Chica “A” arriba.

Cierra la escena.






MFL

miércoles, 5 de agosto de 2009

Tres adonis en la nevera



Era una sensación calurosa, desde los talones y ascendente. Desde ese día en la plaza había dicho con elocuencia “la he olvidado” y había de ahí en más podido caminar un trecho que le solía resultar insalvable en la Avenida Colón en pleno mediodía.

El centro estaba revolucionado y los comercios de puertas completamente abiertas, no daban a basto en la “atención al cliente”, quienes llegaban repletos de bolsos el ticket para pasar y esas cosas tediosas. Esquivando el kiosco en medio de la peatonal y después de realizar unas maniobras caricaturescas llegó al Paseo de las Flores mientras en alguna parte de su fondo seguía pensando: “La he olvidado”.

“It is not funny” alcanzó a leer en un papel adherido groseramente entre las plantas. Lo atravesó con velocidad en las piernas y en la respiración. Por fin la vidriera donde se asomaba un ejemplar revolucionario por su tapa azul y en serie de esos poemas para ser leídos en medios de transporte ya en desuso. Diez insignificantes monedas de un peso, la bolsa y el señalador; en ese intercambio de objetos, las manos y “gracias a vos” se coló un silencio espurio y pensó otra vez “la he olvidado” , y un vacío, casi un huequito, o una hendidura apenas que se llenaba respirando fuerte para adentro, simulando un espasmo, la contracción de un estornudo o el frío; cuando hace frío nadie pregunta nada. Entonces el suspiro pasó por desapercibido a conjugarse otra vez y de medio día con los rayos del sol cercano al solsticio de invierno.

El caos en la esquina y los colectivos a matarse se apretaron apenas en otro rincón de su insistente memoria; una paloma le quitó inoportuna el ritmo y dejó tres baldosas sin huella. Le ofrecieron gentilmente un folleto y mientras aceptaba recordó “la he olvidado”, para que ser descortés con la indiferencia, estira la mano sin detener el paso y también en movimiento y en una fugaz lectura le proyecta: compre oro y quiere vender entonces el corpiño que había dejado ella olvidado una vez en su alcoba y él con una picardía inmutable se había hecho el tonto y todavía lo tenía en el placard.

Se comió las ganas.

En medio de las calles y ya subiendo por Buenos Aires recuerda el paradójico nombre de su edificio y decide girar en una intersección anterior para no chocar con el recuerdo. El Boulevard que acompaña ni siquiera le exige pasar por su casa. Mientras pensaba en su boca, la saliva semiamarga por los fármacos de la psicóloga o psiquiatra y los agujeritos que se le formaban cuando reía sellados por el lunar, incorregible la pobre, nunca entendió nada, pero bueno, era linda y olía a miel chocolatada como los negocios de ropa del barrio.
Sintió calma, a lo mejor porque había cesado el ruido. Puso llave y la pava, ahora mismo empezaría a leer a Girondo y seguramente a escribir otro estúpido poema sobre ella.







MFL

viernes, 24 de julio de 2009

Invierno






Le divierte al viento juguetear con su mejilla,

revolverle la elocuencia,

paralizarle las hendijas;

mientras le seca áspero la boca,

y se la gasta hasta el dolor.

Es ese frío de coraza inmadura,
el que hoy se le escabulló hasta los centros.






MFL

jueves, 16 de julio de 2009

La Escandalosa



Princesa: la puerta esta cerrada;
los arbustos han caido apenas al costado de tu boca.
Lo nuevo: Ese inaceptable emblema de tu marca;
no tienes ninguna cicatriz en la cual perderme.
Me repliego; soy inocente de tu castigo,
apenas merezco tu indiferencia.
Es cercano; un punto marrón en tu mejilla que te sella como sola e indiscutible mentira.



MFL



(La foto: Retrato de Maria Antonieta)

viernes, 3 de julio de 2009

Diva Virtual

INTRUCCIONES PARA LEER EL POSTEO:
1- Abrir en otra ventana paralela el link que se presenta a continuación

http://www.youtube.com/watch?v=MdKSEfAN_p4

2- Cuando empiece a sonar la musica volver a la ventana del blog LA-DOS y leer el poema alimentandonos con la foto

3. El mayor objetivo: vivir una experiencia nueva.

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Diva Virtual

Para eso: Doblarse apenas en un surco que roce la imprudencia,
que desate las ganas,
y maneje en estrellato la delicia;

para que moje con soltura,
para que zamarreé con su indigencia mi firme y viril postura.
Ayer, de noche, de nuevo, hasta esa vez.

¿Porque no?
si también se disfruta,
y se hamaca ambivalente entre las piernas.
Para que me desate desde el medio,
para adentro y hasta su fondo.



MFL










NOTA: Este intento de algo nuevo y multidiciplinario contiene: La foto pertenece a un dibujo de Diego Lopez que también lleva el mismo nombre que el poema: "Diva Virtual". El poema de Flor Lopez "Diva Virtual" y el tema de Don Omar (Regueton a flor de piel).
Esperamos haya gustado.

Saludos

domingo, 7 de junio de 2009

Del filo agudo




Sos de nuevo ese trozo de angustia celebrada
que sucede y se repliega con intermitencia y sagacidad.

La plegaria del indecente,
la llama volátil y fugaz.
El labio furtivo,
el espasmo diario,
la sonrisa perfecta,
el dedo largo.

Sos de nuevo el triste-feliz de mi poesía,
la dolencia latente y prolongada,
ese surco mal cerrado,
esa marca en el pecho,
la siempre duda,
el legendario girondeano puro no.









MFL

viernes, 29 de mayo de 2009

De lo sensible y lo frío. De mi pasado, presente y futuro. Y las posibilidades de soledad de un perro.





Cónyugue: tecnicismo aleatorio de poco uso popular. Uno más uno, casa amplia, un solo sillón, una cocina y una cama; dos veladores, eso sí: una casa.
No tan descriptivo ni prescriptivo pero más o menos englobado en esos parámetros; tachando el amor y esas pavadas, el panorama, al menos visto desde arriba, era ese.
Conmigo: he aspirado sustancias y no estoy en mis más amplios sentidos.
Contigo: suena placentero y no me alborota esa situación, es tibio pero se siente cómodo. El sofá ahora es útil, aunque sea uno sólo.
Hasta que te ubicaste, no sé como, pero te ubicaste y entonces escuchábamos Brams, leíamos poesía ya no contra tu voluntad, y tomábamos café, mucho, hasta largas horas de la noche.
Córdoba de domingo y de siesta aterraba, nos absorbía un vacío licuado y áspero; subía ese temor (sin causa definida), y hasta a veces se somatizaba en una piel de gallo, ¿o de gallina?. Cada vez duraba menos, o a lo mejor nos estábamos quedando sin siestas; con los cambios climáticos y las ocurrencias de unos pocos, ya cualquier cosa podía ocurrir.
Claro está que desde el 24 de febrero de 2009 todo había sido diferente. Pedro Julián Gandolfo se había instalando de cuerpo y mente en mi apartamento y contribuía de alguna manera a solventar esa sensación movediza y ascendente de domingo. Los juegos con las manos, la cena compartida, el alboroto en la cocina entre otros daban cuenta de otro; una presencia que se movía y desacomodaba al menos, por más que no supiera nada de como se preparaba un desayuno.
El turno para el baño y la suciedad de la hendija, eso repasando había sido tal vez lo más negativo y cruel; su cara y su piel que siempre olían a canela recién cortada y su enfática necesidad de perfección en sus deberes, o tal vez eso, su contra discurso y los platos sucios.
Hubo tiempos mejores claro; los del recién llegado, una rosa matutina que manchaba la almohada, o ese bombón de media tarde, te ayudo con esto, deja no lo hagas: yo lo hago; cariñitos ingenuos en la frente y masajes en los pies. Nos divertíamos mucho, tal vez demasiado.
Conmigo: otra vez, y vos ahí sentado medio lejos y la casa que a veces nos consumía ambiciosa y lenta.
Contigo: de nuevo, que suerte que estabas y que yo pude volver.
Los secretos, ese oscuro-negro del cuerpo y la mirada sigilosa tuya.
No sabía para qué, pero estábamos, y bastante bien por lo que habíamos sido; vos un contador a secas y yo una eterna y “simple” bohemia.





Roxana Castaño de Dios y MFL






NOTA: Ah no hace flata aclarar que las dos autoras del texto son Geminianas empedernidas con las locuras de mundo y de la vida.
Artistas de la naturaleza-sangre (parafraseando a Fito-UN GRANDE-)

miércoles, 27 de mayo de 2009

un libro mio también

Los libros de antologías son de todos los que lo hacen, bueno este es un poquito mio también y me llego ayer queria compartirlo con ustedes



sábado, 9 de mayo de 2009




Habría que adherirse con las uñas y los dedos,

y hasta los huesos cansados,

que se quiebran por frágiles,

o por huesos.

Habría que adherirse desde la profanación,

y por hasta el desgarramiento;

habría que adherirse,

para que les cueste más,

y se traten de abandonar a mitad del desquicio.




MFL

jueves, 30 de abril de 2009

Chica de circo



Pequeña y sublime,
desgeneraba las formas que aún permanecían de pie.
La mirada fija en nadie de tanta gente que alrededor la advertía.
Jugaba a que era,
con su aro amarillo y sus cintas.
Volaba y caía como nunca nadie podría hacerlo;
con violencia engendrada,
y retragada,
y escondida;
hasta que sonríe,
la estaban filmando.
Se le cuelgan de los pies y de las manos,
y parece que ahora hasta sabe sostener.
Marioneta de sus pocos;
como quisiera ser eternamente marioneta.





MFL

jueves, 23 de abril de 2009

Saint-Elmo



Tendría que caminar de nuevo por las calles corrugadas y pasar por las vidrieras esas que se regocijan en mostrar cosas de antes.
Tendría que caminar de nuevo como cuando me paraba a oler el smell-café del barcito rudimentario y barroco de la esquina; o como cuando los tacos, esa prolongación inmensa que en algún momento terminé aceptando, se me confundían entre las linealidades mal cruzadas de las veredas; y sí, tendría que caminarlas, porque con el ruido y tanta gente entremedio es más fácil pensarse para adentro, es más fácil y puede que cobre más sentido por fricción o por succión.
Seguro que tendría, sin duda que tendría, solamente para saber si seguías oliendo a café caliente de invierno, o eras ahora una vidriera vieja precisamente decorada, o a lo sumo un taco mal pisado en una vereda adversa, angosta y sólo por esta vez poco transitada.



MFL

domingo, 19 de abril de 2009

El poema que no






El poema irretratable,
el poema que no.
Se lo traga, se lo chupa,
con espuma y para adentro.
El no-poema que es poema porque no.





MFL

lunes, 13 de abril de 2009

CNQ






Conocer no es querer,
y eso se disuelve en tu certeza;
conocer no es querer,
y ahi estuvo la debilidad, tu economía, nuestra flaqueza.
Conocer no es querer (me dices) princesa,
conocer no es querer;
tu lunar,
tu costilla,
mi obstinación,
conocer no es querer,
no es querer,
no.
Porque te conozco,
me conoces,
y (dices) no me quieres.




MFL

viernes, 3 de abril de 2009

nomore


nomorenomore
andIjustwaitthisfuckingreensensationdisapear.

en el sillon ese de ahi atrás y en la ventana esa de acá cerquita, es donde se tienen q colar las sensaciones, los insultos y tu nombre. Y con ellas también el sacudón interno, la violenta mirada, ese momento sin rotulo que sobra entre los cuerpos, ese aberrante instante del roce casual y elimpulso de vuelo del beso cotidiano.

todoenpedazossedesarma y de enserio.
tanserioo que hasta enla carasenotaba.

una sola pieza debes en cuando malencajada, pero ahora una sola o dos, sinduada no alcanzan para armar el rompecabezas.

qlarompio si eso es un hecho no rememorable, oporlomenos que la estallo en algunos trozos decían en el barrio///nomevoyaquedar callada ni mucho menosahoraempezbaelprocesodereconstrucción,,,,


nomorebabylove---



(esto es cuaquiera,catarsispersonal, improvisado, pido disculpas a mis lectores por el recreo, por el eprmiso personal)




MFL

lunes, 30 de marzo de 2009

"O"

Si su lengua suave sólo se desliza,
sólo eso;
ese tacto húmedo, rugoso, ritual;
y el aliento se esfuma en delicada sorpresa,
cuando su muslo apenas se acomoda
entremedio.
lateralmente,
y ya su piel es más una,
y sus labios cada vez más menores.
Adentro todo es fresco y salpicado,
adentro, arriba y adentro.






MFL

jueves, 26 de marzo de 2009

Te busco


a quien todavia no encontre



Te busco en las inmensidades de esa noche que me condena a testigo,
en la sonoridad tibia de una lluvia en la siesta,
como excusa deliciosa te busco.

Ese murmullo matutino,
los ruidos ajenos en la casa,
el hueco otro en la almohada es lo que busco;

para imitar el sentido,
y conformar así al reconocimiento,
al roce,
por un violento y simultáneo descoser de la cordura,
es aún así y por eso que te busco;

en el viento sumiso que rosa sin pretextos a las afueras del jardín,
en las calles oscuras iluminadas apenas por el farol de la esquina,
en las alcantarillas resecas sin rata ni rio,
en ese zumbido delirante falto de favor y memoria,
en el avartar instantáneo de un silencio sin tregua te busco.

Claro que te busco,
para refugiarte de nuevo en las añoradas y tritísimas posibilidades del decoro,
en un , aunque casual, consolar del hastío,
en un recreo del respeto,
o en paenas un nombre.




MFL

martes, 17 de febrero de 2009

La quinta



Atrás de las plantas las cosas se miran diferente,
yo adquiro proporciones agigantadas,
y el resto es una pizca que rellena la toma.
La toma esta en play,
y hasta a veces me sujeta caprichosa
y me convierte en víctima de su telenovela.
Cuando las hojas se mueven parece que obstruyen el paso,
pero la gente continua su ritmo obstinada e intrépida.
El curso del evento es lineal y templado,
dedos y brazos coloreadso por el sol en circularidad continua y movimiento.
"el mundo esta lleno de gente para cagar a trompadas" dijeron al lado mio,
y una gota de agua entorpeció de un salpicón la lectura.




MFL

sábado, 14 de febrero de 2009

Sin palabras


ACLARACIÓN: el cuento original dista de esta versión y fue escrito hace exactamente dos años un día de San Valentín. Debido a cambios de estilo y crecimientos en algunos aspectos y retrocesos en otros así quedó esta versión que les presento ahora, que tal vez tiene muchos errores porque esta escrita en el día y no posee correcciones pero la intencion era que lo tuvieran en este dia.


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"Sin palabras"



Endomina, algo así había alcanzado a escuchar en el aparato electrónico. sustancias que se activan o se acleran y seguro que se entremezclan y hasta chorrean en algún recoveco.
Ese día no era como todos, decían que era un día para dos y entonces ella salió a buscar su uno suelto para acorralarlo de nuevo con la nariz en sus rodillas y alguna mano en una de sus nalgas, pero esta vez sólo si ella lo permitía.
El mes más corto que forjó su impulso más salvaje; su inocencia más y mas corta por una ilusión bien larga en la más sublime posibilidad de existencia. El ahí y ella en frente contemplándolo por primera vez siendo dueña del sitio y objeto. Él en la cama como siempre pero inmovil y casi nada viril; quieto, absorto, inútil y sin aliento para pronunciar palabra. Ahora sí, después de todo ella le había arrebatado todas las sílabas.
Nunca se explicó porque ese amor. Porque esa elección aberrante y desvirtuada, "un tipo con tan poco" como decía su tia abuela. Habría sido fácil advinarlo de todas maneras, pero eso eran otros cuentos. Ese hombre que la había dejado tantas veces en el mismo lugar e indiscutiblemente de la misma forma, se había llevado todas las ganas, la posbilidad y las esperanzas; ahora aperecía en un sello postal y en algunos pétalos de rosa disecados en un pasado poco feliz y demasiado espectante; aparecía imprudente e insitante para corromper el jazz de Julien Novelle y encima con ese timbre chillón y el cartero antipático que se lleva su propina.
No lo dudo un segundo, y eso si es desgeneradamente certero. Ya era 14, ya era tiempo. Desempolvó de un soplido el regalo heredado de su padre y con un paso poco oblicuo caminó hasta la casa de él. Otra vez, pero de otra melodía, otro timbre, y ahora ahí su rostro ques se recorría intrépido pero dulzón como los terrones de azúcar, y ese olor que siempre tenía su piel como a vainilla recién cortada, y media húmeda y la casa que estaba igual a como la hebía dejado y el mechón, ese mechón insolente que se animaba a caminarle por la frente. Que sonzo que parece todo cuando se tiene en la mano el arma del fin y es ella sola la que esta vez cortaba filosa todos los piolines. La mirada fija de él le penetaba la valentía, pero ella la sustuvo, se miraron, se miraron prologado y el borde de la exitación casi tántrica hizó falta un sólo acto para empezar a desmoronar el cuerpo. Un acto, dos, tres, y ahora si, sólo se escuchaba un respirar. Lo vivió como la primera vez. Pero distinta , espléndida y lúcida. Era ella ahora la que penetraba con furia y poca sencillez. Las gotas de sangre que le salpicaron el rostro tenían sabor dulce, a vainilla húmeda y recién cortada.








MFL

martes, 3 de febrero de 2009

Ni Loco



Lo que mas me gusta de todo es cuando me miras;
entonces me quedo quieta y me hago la tonta,
como la distante para que no te des cuenta de que veo que me ves /?/.

Qué?
Si siempre sacudo los pies adentro,
si cocino poco variado,
si nunca te voy a lavar nada, porque en un principio lo había aclarado,
y encima era bastante obstinada (decías) en el pensamiento.
MEN-
TI-
RA.
Pero bueno…

Me quedo con que te gusta cuando te hablo,
o prefiero que te hago reir,
o que tengo buenas piernas,
o que te gusta mi respiración entre tus dedos;
O más bien que un silencio incandescente y furtivo te atravesó por una vez descaradamente el pecho y te samarreeó con gracia el decoro y la aptitud;
y una fuente de nada pura empezó a arder con furia;
y ahí yo,
quien dice capaz por casualidad;
y nunca más razón
y hasta luego tarde gris.









MFL

sábado, 24 de enero de 2009

Poema I (parte de alguna cosa)

Y la mariposa se dobla en carcajada observando el espectáculo secular de yo y mi ombligo.
Ya había espiado todas las flores,
y ultimamente el tema de esos aromas le aburría.

Con poco que hacer entre tanta maleza desacomodada,
alzó vuelo hasta la parte más pulgar de mi pie derecho,
y se acomó sin prejuicio,
La cosquilla alterada me subió con cause hasta pora arriba de la espalda;
y con un movimient feróz,
sagaz,
e indiferente,
le clausuré la libertad y el color;

chau carcajada,
chau mariposa.






MFL

jueves, 8 de enero de 2009

Resabios de una obseción (título por Virgi Ossana)



Y auque todavía me temblaban tímidos pequeños y escurridizos sectores del cuerpo,
a lo que se sumaba la ansiedad constante y una ambivalente sensación
que por movediza se escapaba a mis posibilidades descriptivas;
el "mostro" venía ahora con una tremenda mochila;
colgada escandalosa no solamente de la espalada.
Se trepa,
se inserta,
intrépida y descarada en cada parte que se te restaba de tus hombros.
Deslizando así tu figura a un cincelado borroso,
con forma de carga y congoja.
y te escurris, te colas,
para siempre,
de nuevo y basta.


MFL







NOTA: GRACIAS VIR POR EL TÍTULO Y LA BUENA ONDA DE SIEMPRE; SE QUE SOS UNA LECTORA FIEL DEL BLOG, ESPERO QUE EL TEXTO SE HAYA ACOMODADO A TUS EXPECTATIVAS, AUNQ POCO A LAS MIAS.

lunes, 5 de enero de 2009

Solicitud

Me paro para pedirte por favor que esquives conmigo la sutileza;
que dejes de lado la suavidad,
y que me engrampes de manera certera tu mal humor.
Que me expliques después ,
pero que ahora me digas solamente con voz fuerte y audible "no".

Me paro para pedirte por favor que esquives conmigo la sutileza;
esa que calcina el cerebro,
y lo deja mareado a más no poder.
Haz que escape de tu boca el verdadero sentimiento,
por más áspero o fugaz y del calibre que prefieras.
No me nombres el sino,
no me mantengas como esquiva.
se de lágrima o de beso,
de mentira o de sabor.
No me evites,
no me detengas.
yo soy quién me paro para pedirte ese favor,
el que esquives conmigo la sutileza,
el que me ahorres la conjetura,
la sospecha,
la presunta seducción;
la de sabor tibio y extendido,
que se trasluce en le vértigo de cada sílaba.
Mutila el deseo con sensualidad y apatía,
y desgasta así maduramente la espera.



MFL